Dos dias solo saliendo de la cama para comer, ir al baño y volver a la cama han dados sus frutos! Aqui os dejo la crónica del viaje, cada día iré colgando una. Muchas gracias a todos una vez más por estar ahí!
Dia1:
Llegada al aeropuerto de Barcelona, son las 10 de la mañana, Gerard y Borja llegan puntuales como siempre. Intercambio de sonrisas y abrazos, estamos preparados y con muchas ganas de salir en pos de nuestra nueva aventura pero aún tenemos en mente la anterior, Groenlandia, donde todo se complicó y supuso un reto mucho mayor del esperado. Una promesa en mente, nada de expectativas, solo disfrutar lo que venga por delante tal y como venga. Facturamos los petates, despedida fugaz de mis padres que parece que quieran correrme a collejas en cualquier momento. Pasamos control de metales, yo con cacheo incluido por una robusta agente, pasaporte y nos dirigimos a coger el avión que nos llevará a nuestro primer destino, Moscú. El vuelo lo pasamos viendo documentales de Gulags, la tensión en mi al ver de nuevo esas imágenes va en aumento, procuro respirar y relajarme, es como un retumbar lejano de tambores, pero está ahí, recordándome hacia donde me dirijo.
Llegamos a Moscú y tras pasar el control de pasaportes y visados con éxito, nos encontramos con un espectáculo dantesco, cientos de maletas esparcidas sin ton ni son por toda la sala de recogida de equipajes. Miro a Gerard y a Borja y nos lanzamos a buscar las maletas sin éxito, tras preguntar un par de veces en un mostrador nos dicen que las maletas van directas a Perm ( en Barcelona nos aseguraron que iban a Moscú para declararlas), en fin, un trámite menos y menos transportar bultos.
Salimos al exterior del aeropuerto donde nos espera un ruso enorme, se llama Alexander y realmente es descomunal, parece un oso de ojos azules y gran sonrisa. Nos lleva en coche a su casa donde nos espera una buena cena, reunión con el equipo para ver guión de grabaciones y empezamos a grabar planos, testimonios de cómo se van desarrollando las cosas…. Borja es un auténtico crack y consigue sacar buenos planos a pesar de encontrarme yo bastante espeso. Me ha tocado dormir en una cama coche, de esas de los niños pequeños, muy cómoda y calentita desde donde escribo estas líneas. Mañana más, tengo una ganas locas de ver la Taiga….

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